El R404A ha sido durante décadas el refrigerante habitual de las cámaras de conservación y congelación. Es un gas fluorado con un potencial de calentamiento global (PCG) muy por encima de 2.500, y eso es lo que lo ha puesto en el punto de mira de la normativa europea. Esta guía resume qué obliga hoy y qué no, para que puedas hablarlo con tu frigorista sabiendo de qué va.
Qué dice la norma
El Reglamento (UE) 2024/573, que sustituyó al 517/2014, pone dos límites que afectan al R404A:
- Instalaciones nuevas. Desde el 1 de enero de 2020 no se pueden introducir en el mercado aparatos de refrigeración (salvo enfriadores) con HFC de PCG igual o superior a 2.500; desde 2025, con ningún gas fluorado de ese PCG. Una cámara nueva ya no se monta con R404A.
- Mantenimiento de las existentes. Desde el 1 de enero de 2025 está prohibido usar gases fluorados de PCG igual o superior a 2.500 para el mantenimiento o la revisión de cualquier aparato de refrigeración. Hasta el 1 de enero de 2030 se admiten dos excepciones: el gas regenerado, en recipientes etiquetados, y el reciclado, que solo puede usar la empresa que lo recuperó o aquella para la que se recuperó.
La prohibición no se aplica a aparatos pensados para enfriar productos por debajo de -50 °C, que no es el caso de una cámara de conservación o de congelación normal.
Lo que la norma no dice
No dice que tengas que cambiar tu instalación. Una cámara con R404A que funciona y no pierde gas puede seguir funcionando. Lo que cambia es qué pasa cuando hay que reponer refrigerante: ya no se puede con R404A nuevo, y a partir de 2030 tampoco con regenerado o reciclado. Por eso el momento de decidir no suele ser una fecha del calendario, sino la próxima fuga o la próxima avería seria.
Las tres salidas
- Seguir con gas regenerado o reciclado hasta 2030. Es la opción de menor inversión para una instalación en buen estado, sabiendo que tiene fecha de caducidad y que depende de que haya gas disponible cuando haga falta.
- Retrofit: sustituir el R404A por otro refrigerante de menor PCG compatible con el equipo, con los ajustes que haga falta. Lo tiene que valorar el frigorista con la instalación delante: no todos los equipos admiten cualquier alternativa, y el cambio de gas es una modificación de la instalación.
- Sustituir la instalación, a menudo con un refrigerante natural (CO₂, amoniaco o propano, según el caso). Suele compensar en instalaciones grandes, antiguas o con averías repetidas, o cuando se aprovecha una ampliación.
Cómo saber qué te conviene
Las preguntas que ayudan a decidir, y que conviene hacerle al frigorista que mantiene la instalación:
- ¿Cuántos años tiene el equipo y cuántas fugas ha tenido?
- ¿Cuánto gas lleva cargado, y cuánto costaría reponerlo con regenerado?
- ¿Admite un retrofit, y con qué refrigerante?
- ¿Se va a ampliar la instalación en los próximos años? Si es así, puede tener sentido sustituir ahora.
En la página de precio explicamos qué partidas mueven el coste de una instalación nueva, para comparar con lo que te costaría seguir reparando.
Mientras tanto: fugas y registros
Con R404A o con cualquier otro gas fluorado, el reglamento europeo obliga a controlar las fugas de los aparatos con 5 toneladas equivalentes de CO₂ o más: al menos cada 12 meses por debajo de 50 toneladas, cada 6 entre 50 y 500 y cada 3 por encima de 500, con el doble de plazo si hay un sistema de detección de fugas instalado. Con un gas de PCG tan alto como el R404A, pocos kilos de carga suman muchas toneladas equivalentes. Y el reglamento de instalaciones frigoríficas (Real Decreto 552/2019) exige además revisiones periódicas al menos cada cinco años.
¿Tienes que reparar o sustituir tu instalación?
No somos frigoristas y no diagnosticamos instalaciones. Si tienes una cámara con R404A que pierde gas o quieres saber qué te compensa, cuéntanos qué tienes: si tenemos cobertura en tu zona, te ponemos en contacto con un frigorista que valore tu instalación. Lo explicamos también en reparación y mantenimiento.