De qué hablamos
Un almacén frigorífico es una nave —o parte de una— con una o varias cámaras, a menudo a temperaturas distintas (refrigerado, congelado), y con todo lo necesario para que la mercancía entre y salga sin calentarse: muelles de carga con abrigo, antecámaras o zonas de expedición refrigeradas, estanterías y un equipo de frío dimensionado para las aperturas constantes.
Aquí hablamos de construir o adaptar la instalación. Si lo que buscas es alquilar espacio en el almacén de un operador logístico, esto no es para ti.
Cuándo se plantea
Se plantea cuando un distribuidor o un operador logístico abre una plataforma de producto fresco o congelado, cuando una industria alimentaria quiere dejar de pagar almacenaje externo, o cuando una nave existente se reconvierte para la logística del frío.
Qué incluye un proyecto bien hecho
- Distribución de la nave: cámaras por temperatura, flujos de entrada y salida, zonas de preparación.
- Muelles de carga con abrigos y puertas rápidas que limiten la entrada de calor y humedad.
- Antecámaras o zona de expedición refrigerada entre el muelle y las cámaras.
- Equipo de frío —a menudo una central— calculado para las aperturas y el tráfico reales.
- Suelos preparados para carretillas y, en congelación, protegidos contra la helada del terreno.
- Estanterías compatibles con el frío y con la altura de la nave.
- Control centralizado de temperaturas y alarmas.
Qué mueve el precio
- Cuántas temperaturas y en qué proporción: cada zona es una cámara con su panel y su equipo.
- El tráfico: número de muelles, rotación de la mercancía y horas de apertura.
- La nave de partida: si la solera, la altura y la acometida eléctrica sirven o hay que rehacerlas.
- El tipo de equipo: una central para todo el almacén o equipos por cámara.
- La tramitación: un almacén de este tamaño suele ser una instalación de nivel 2, con proyecto.
Cuánto cuesta
Un almacén frigorífico es un proyecto de ingeniería y se presupuesta como tal, a partir de la visita a la nave y del plan de uso. No hay cifras publicadas que sirvan de referencia honesta.
Cuánto tarda
Es una obra de semanas o meses, con fases: proyecto, obra civil si hace falta, montaje de panel, instalación del frío y la electricidad, puesta en servicio y tramitación. Cuadrarla con la actividad existente es parte del proyecto.
Lo que suele complicarse
Lo que más encarece un almacén frigorífico en su vida útil no es el panel: son los muelles y las puertas. Cada apertura mete calor y humedad, que el equipo tiene que sacar y que se convierte en hielo si no hay antecámara. Diseñar bien el flujo de mercancía ahorra consumo durante años.
Errores que salen caros
- Calcular el frío sin contar las aperturas. Un almacén no es una cámara cerrada.
- Olvidar la antecámara entre el muelle y el congelado.
- No prever el crecimiento. Ampliar una central de frío que ya va justa es más caro que dejar margen.
- Elegir estanterías sin pensar en el frío ni en los pasillos que necesitan las carretillas.
Qué te tiene que quedar por escrito
- Proyecto de la instalación y certificado de dirección de obra (nivel 2).
- Certificado de la instalación, contrato de mantenimiento y seguro cuando lo pida el reglamento.
- Libro de registro con revisiones, control de fugas e inspecciones.
Qué dice la normativa
Un almacén con varias cámaras suele superar los 30 kW por sistema o los 100 kW en total, así que acostumbra a ser una instalación de nivel 2 del Reglamento de seguridad para instalaciones frigoríficas (Real Decreto 552/2019): proyecto de técnico titulado, empresa frigorista de nivel 2, contrato de mantenimiento e inspecciones periódicas por un organismo de control.
Situaciones habituales
Casos típicos: un distribuidor de alimentación que abre plataforma regional, una industria que integra su almacén de producto terminado, y la reconversión de una nave logística seca en almacén de refrigerado.